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GPS: Trucos de viejo navegante PDF Imprimir E-Mail
martes, 15 de julio de 2008

Lo ideal es combinar el GPS con un buen programa de navegación que en tu PC te ayude a configurar tu ruta o a interpretarla después. Eso lo aparcamos hasta el mes que viene, porque estábamos impacientes por subirnos a nuestra KTM y ver antes nosotros un cruce y una flecha en la pantalla del GPS. ¿Realmente es tan fácil navegar como seguir la flecha del GPS?

Esa es la primera pregunta y la respuesta más contundente y veraz es que no, claramente no. Ni siquiera en los sofisticados navegadores de los coches actuales hay que hacer caso a lo que nos diga la vocecita o la flecha del salpicadero sin tratar de interpretarlo. Los GPS y los navegadores son instrumentos utilísimos y que nos van a ayudar mucho. Pero si no hemos visto previamente un mapa y si no tomamos algunas precauciones, nuestro amigo puede convertirse en nuestro peor enemigo y meternos en el peor de los líos.

Para empezar: el GPS conoce direcciones, rumbos, distancias a destino… Pero no tiene ni idea de relieves, prohibiciones, orografía… No hay nada que sustituya a un buen mapa. Y vamos a ponerte u ejemplo claro: imagina dos pueblos alineados, uno al Norte y otro al Sur. Para ir del primero al segundo, si introducimos las coordenadas de ambos en el GPS, lo que nos aparecerá en la pantalla será una flecha con rumbo 180 grados (Sur-Sur) y la distancia en línea recta entre el centro de un pueblo y el otro. Pero, ¿qué sucede si hay un barranco o un río en medio? Pues que el GPS, que carece de esa información, nos lanzará directo al barranco o al río y nos meterá en un laberinto de pendientes, desniveles y problemas que tenemos que evitar. ¿Cómo? Bueno, pues por una parte con uno de los programas de navegación de los que te hablaremos el mes que viene. Por otra, con dos herramientas básicas: un mapa y el sentido común.

Desde luego que un mapa topográfico (lo más aconsejable en moto es la escala 1:50.000) siempre nos dará unas pistas buenísimas de dónde hay caminos y dónde no, y como a veces para ir de un pueblo a otro hay que desviarse previamente a un tercero.

Pero además es más que útil el sentido común y varios trucos de viejo navegante. Vamos a irte detallando algunos.
Para empezar, siempre hay que combinar la información del rumbo de la flecha con la información de la distancia que nos queda al punto que nos guía la flecha. Por ejemplo, si la flecha marca Norte pero nos quedan 0,1 Kms., pues la información es irrelevante: casi hemos alcanzado nuestro punto, así que en lugar del GPS hay que fijarse de lo que vemos delante (¡son 100 metros a destino!) y, además cuando estamos muy cerca del punto, la flecha del GPS puede volverse loca al perder exactitud. Ese es un error típico de principiante: llegar a un cruce, fijarse que la flecha apunta a la derecha, tomar ese camino… y luego ver como la flecha se vuelve loca. Había que haberse fijado antes en que nos marcaba apenas 10 metros a destino y, a esa distancia, la flecha ya no es fiable y se vuelve loca.
Sin embargo, si la flecha nos señala un punto hacia delante a 2 Kms, la información es 100% fiable. Y si nos la marca a 200 kilómetros, pues también es muy fiable… pero nos dará poca información, porque salvo que estemos en el mar, será extraño que podamos hacer 200 kilómetros en línea recta. Lo normal es que tengamos que ir haciendo zig zags entre cordilleras, valles, ríos, sembrados o lo que toque.

Consejos para usar el GPS en la moto 

Hay muchos más trucos que da la experiencia. Por ejemplo, en zonas de alta montaña, el GPS tiene que pasar a un papel secundario. ¿Por qué? Porque los caminos de montaña van aferrados a las laderas o por las cuerdas de las cumbres, lo que hace que, a corto plazo, rara vez apuntan a donde queremos ir o a donde nos llevan. Es mucho más importante, cuando vamos a cruzar montañas, tratar de interpretar la orografía desde un lugar elevado. Ver si las montañas se abren o cierran, ver cómo pueden cruzarse los valles o donde están los desniveles. El GPS, en alta montaña, nos será útil para indicarnos la dirección final hacia la que vamos, pero hay que olvidarse de él en los cruces porque una buena pista de montaña está llena de “paellas” (curvas en forma de “U”) y de curvas. Así que, incluso por la pista buena, la flecha del GPS puede apuntar hacia delante o justo hacia nuestra espalda (en una curva en forma de “U” variamos 180 grados y lo de delante pasa a estar detrás). Lo mejor es mirar lejos y tratar de interpretar los caminos.

Otro consejo para cruzar campos de regadío: hay que buscar siempre el camino conductor. Normalmente, siempre hay un camino principal que va de un pueblo a otro, y del que salen desvíos para los tractores a uno y otro lado para llegar los sembrados. Estos ramales mueren siempre en un sembrado sin salida. Pero el camino conductor, el principal, siempre continúa. Hay que encontrarlo usando la lógica.

Otros consejos que mejorarán tu precisión: históricamente, los caminos salían junto a los cementerios. Cuando llegues a un pueblo, busca el cementerio y justo a su lado saldrá un camino (si la civilización no lo ha asfaltado). Otro truco: si quieres planear una ruta de muchos kilómetros, lo mejor es ir enlazando pueblo a pueblo, aunque no sea en línea recta. ¿Por qué? Pues porque hay muchos caminos sin salida, muchos con vallas y muchos caminos muertos. Pero normalmente el camino que va de un pueblo al de al lado suele estar operativo y reconocible.

Poco más por este mes, excepto responder a una pregunta que nos hacen a menudo: ¿Puede cruzarse España de punta a punta por caminos? La respuesta es obvia: ¡desde luego! Y es mucho menos difícil de lo que te crees. De hecho, en cuanto sales de las grandes ciudades, todo comienza a ser mucho más sencillo y desaparece el exceso de civilización, las vallas y los problemas. Y si te planteas si es posible o no viajar cientos de kilómetros por caminos, sólo tienes que pensar, por ejemplo, en los Reyes Católicos. ¿No cruzaban España de punta a punta por caminos? Y no tenían mapas tan precisos ni, desde luego, ese maravilloso GPS que tiene tu KTM y que, si lo usas como te decimos, puede ser tu mejor aliado.

Navegar con GPS en motos